La Colonia. La calle y la Plaza.

La colonia constituía un auténtico microcosmos social más o menos cerrado en sí mismo. El control del fabricante, ayudado por el cura, el maestro de escuela y el director de la fábrica, abarcaba todos los ámbitos de socialización de la persona: educación, trabajo, ocio, religiosidad y familia. El dueño contrataba familias enteras, a las que ofrecía una vivienda que podía variar según el oficio del cabeza de familia. Las viviendas podían ser pisos, que a menudo superaban en superficie los estándares de los pueblos y ciudades, o casas, mayormente reservadas para los encargados. Los largos bloques de pisos configuraban uno de los principales espacios públicos de la colonia: la calle de los pisos, donde se acostumbraban a situar los diferentes servicios-panadería y tienda, el café, la escuela, la barbería, etc .-, que generalmente comunicaba con la fábrica, sólo las colonias más grandes disponían de plaza.

Acerca de chimevapor

Soy un entusiasta del Patrimonio Industrial, de su estudio, localización, divulgación y colaborar con máximo compromiso en su conservación
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