La Barcelona industrial

El propósito de nuestro recorrido es captar lo que fue aquella Barcelona industrial, encerrada dentro de las murallas. Para ello proponemos un paseo por el Raval, que puede prolongarse por Sant Pere, los dos distritos que concentraron un mayor número de fábricas textiles.

Iniciamos el recorrido en los jardines de los Horts de Sant Pau, donde una simbólica chimenea nos recuerda el pasado fabril del barrio. Muy cerca se alza la antigua fábrica de Can Xatarra, que, restaurada, se ha convertido en un centro de formación profesional.

Frente a la plaza, en la calle de Sant Pau, vemos la entrada de la que fue una de las fábricas más importantes del Paval, La España Industrial, hoy cuartel de la Guardia Civil. Tomamos por la calle de la Reina Amalia, y en el nº 38 podemos ver una casa-fábrica, edificio que conjugaba la doble función de fábrica y residencia. Por las calles del Hort de la Bomba y de Santa Elena llegamos a la de la Riereta. Aquí se dió la mayor concentración de vapores del barrio, y sus vestigios se conservan bien; así los números 37, 35,13 y 10 brindan buenos ejemplos, fácilmente distinguibles por las aberturas cuadradas y regulares de las fachadas.

En el n0 10 se aprecia, en el extremo de la fábrica, la parte dedicada a viviendas, diferenciada por los balcones. La calle Riereta comunica con la de la Cera, donde estuvo el principal sindicato de la epoca, Las Tres Clases de Vapor. Por la calle del Hospital llegamos a la plaza del Pedró y desde allí, por Erasme de Janer y Riera Alta, desembocamos en la calle de la Lluna. Muchas de las calles de esta zona fueron abiertas alrededor de 1850 a expensas de los últimos huertos que quedaban junto a la muralla, y en los solares se edificaron casas de viviendas, ya que su urbanización tardía coincidió con la prohibición de construir más fábricas dentro del recinto amurallado. En la calle de la Lluna doblamos por la de Ferlandina y salimos a la plaza dels Àngels.

Durante el recorrido tendremos ocasión de ver numerosos ejemplos de casas de vecinos del siglo XIX. Unas, construidas sobre parcelas amplias, tienen dos viviendas por planta, con balcones con barandillas de hierro y fachada con puerta principal en el centro y tiendas a ambos lados; otras casas más estrechas, sólo tienen una tienda junto a la puerta. En ambos casos las escaleras son angostas, sin vestíbulo, y con peldaños de madera y obra. De la plaza dels Àngels tomamos la calle de Elisabets y doblamos por la del Doctor Dou. Esta calle fue una de las que se abrieron sobre el solar del antiguo convento de los carmelitas calzados, sede de la universidad desde que fue restituida a Barcelona en 1837, y derruido en 1871 para dar paso a la última remodelación urbanística llevada a cabo por la burguesía de la época en el Raval. Si observamos las casas, vemos que son bastante distintas de las que hemos estado viendo hasta ahora; evidentemente, se trata de casas pensadas para familias de clase media y alta, comparables a las que se habían edificado unos años antes en la calle Ferran o en la de Jaume 1.

Por las calles del Carme y de Jerusalem llegamos a la plaza de la Gardunya, desde donde entraremos en el mercado de la Boqueria o de Sant Josep, punto final de nuestro recorrido. Aquí habían dos conventos, el de las monjas de Jerusalén y el de Sant Josep, de los carmelitas descalzos. Tras la desamortización, el cenobio femenino se convirtió en biblioteca pública. Derruida en 1888, se abrió en su solar la plaza de la Gardunya. El monasterio carmelita, que daba a la Rambla, fue incendiado en 1835 y cinco años más tarde en su lugar se comenzó a construir una plaza pública neoclásica, con grandes columnas jónicas delimitando un espacio cuadrangular. Sin embargo, muy pronto el ayuntamiento pensó convertir esta plaza en un mercado estable, mucho más necesario. Las columnas jónicas perduran en el interior del mercado actual.escanear0002 raval1raval2raval3


Acerca de chimevapor

Soy un entusiasta del Patrimonio Industrial, de su estudio, localización, divulgación y colaborar con máximo compromiso en su conservación
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Una respuesta a La Barcelona industrial

  1. Cristina dijo:

    Hola chimevapor: Me ha parecido muy interesante el tema de patrimonio industrial en la ciudad de Barcelona. Cuando uno piensa en Barcelona siempre piensa en Gaudí, el Museo Picasso, Montjuïch, el estadio olímpico, la catedral, la Villa Olímpica, el Tibidabo, el casco antiguo… pero no en el  patrimonio industrial, quizás no lo promocionan como se merece. Ignoro si existen guías turísticas en las que se haga mención especial a algunas rutas para visitar el pasado industrial de la ciudad. Ya miraré a ver que bibliografía hay sobre el tema. Un saludo.

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